Después del viento en contra, la vuelta del optimismo al campo

El aumento en la siembra de trigo y de maíz mejorará la proporción de gramíneas en la rotación de cultivos de la campaña 2016/17. Al menos eso es lo que refleja el segundo sondeo de 2016 que los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA) realizaron sobre expectativas y evolución de campaña entre sus miembros. Dicho relevamiento se lleva a cabo tres veces por año desde 2012.

En líneas generales, el relevamiento, que no contempla a las economías regionales, vuelve a mostrar optimismo entre los productores y buenas expectativas para la campaña 2016/17. Los resultados obtenidos indican el cierre de un aceptable año productivo que permitiría mejorar la situación económica y financiera de las empresas del Movimiento CREA luego de campañas con números muy ajustados. Las excepciones son los tamberos y aquellas empresas de regiones que sufrieron contingencias climáticas en los últimos meses.

Con respecto al momento para realizar inversiones, las expectativas optimistas se fortalecen respecto al sondeo de marzo de este año. El 54 por ciento de los empresarios indicaron que hoy es un buen momento para realizarlas. Este porcentaje es el máximo de la serie desde noviembre de 2012 y es superior a marzo de 2016, cuando era 41 por ciento.

Después de años de incertidumbre, este ciclo creció con fuerza la superficie implantada con trigo.

Después de años de incertidumbre, este ciclo creció con fuerza la superficie implantada con trigo.

Los rindes obtenidos de soja y maíz en la última campaña se ubicaron por encima de lo planeado en casi todas las regiones, a excepción de las zonas con problemas climáticos. El 18 por ciento de la superficie implantada con soja de primera correspondiente a la campaña 2015/16 en campos CREA de Entre Ríos no pudo ser cosechada. En el caso de la superficie agrícola del Norte, centro y sur de Santa Fe con dicho cultivo, el área perdida asciende al 13, 10 y 8 por ciento, respectivamente.

 

Los cambios en el contexto macroeconómico generaron las condiciones necesarias para que la situación financiera de las empresas agrícolas evidencie mejoras. Actualmente, el 26 por ciento de las empresas necesita refinanciar deuda de la campaña agrícola que culminó, mientras que el año pasado dicho número alcanzaba el 38 por ciento.

El optimismo del productor agrícola CREA se refleja en el incremento de la proporción de gramíneas en la rotación de cultivos para la presente campaña. La intención de siembra en trigo y en maíz (temprano y tardío) alcanza una participación en el total de la superficie de 15 y 32 por ciento respectivamente. Esta proyección muestra un crecimiento porcentual en la participación de intención de siembra de 33 por ciento y en el segundo caso de 85 por ciento respecto a la revelada en la pasada encuesta de julio de 2015. Este nuevo escenario productivo permite un mejor equilibrio en términos de balancear la rotación y la sostenibilidad de los planteos.

En cuanto a la actividad ganadera, el 80 por ciento de las empresas ganaderas bovinas de carne prevén aumentar su stock en 10 puntos porcentuales con respecto al sondeo de marzo pasado. Dicho optimismo se debe a las mejoras en las condiciones de negocio.

Otro aspecto que marca las expectativas positivas de los productores ganaderos es que el 24 por ciento de ellos planea reasignar superficie que estaba dedicada a la agricultura en la campaña pasada a ganadería en esta nueva campaña manteniéndose el cambio de tendencia observado en la campaña 2015/16. En cuanto a sistemas de producción, durante este año, el 47 por ciento de las empresas proyecta incrementar el peso de terminación de la invernada.