El maíz, con soluciones de alto impacto para los “yuyos” rebeldes

El maíz es el cultivo del que todos hablaron durante el vigésimo cuarto congreso de Aapresid, en Rosario. Por eso, en el panel “Tecnologías de maíz en el manejo de malezas”, se destacó que, frente al aumento significativo de su superficie, en esta campaña será clave eficientizar el manejo de las malezas en lotes destinados a la siembra del cereal.

 

Asimismo, en el panel se hizo hincapié en que, ante la falta de nuevas soluciones tecnológicas en el largo plazo, hay que ajustar al máximo el manejo para no perder rendimiento.

 

Entonces y teniendo en cuenta que en las regiones argentinas hay una presión creciente de malezas e insectos, las empresas están uniendo sus fuerzas y conocimiento para acercarle al productor soluciones mejoradas.

 

El técnico Claudio Pastor, a cargo de este taller, comentó que “por ocho años, aproximadamente, no habrá nuevas moléculas herbicidas que controlen a las malezas”.

 

Esto significará, agregó, afrontar el desafío de diversificar el manejo técnico, asumir la importancia de rotar cultivos, disminuir -mediante prácticas sustentables- los riesgos de crear nuevas resistencias en malezas y pensar en el impacto ambiental de las prácticas de manejo.

 

Claudio Pastor, gerente del Servicio Técnico de Nidera Semillas.

Claudio Pastor, gerente del Servicio Técnico de Nidera Semillas.

 

De esta forma, ¿qué buenas opciones tecnológicas tienen los productores para manejar la presión creciente de malezas y plagas?

 

Pastor, que es gerente de Servicio Técnico de Nidera, comentó que están surgiendo en el mercado de semillas del maíz combinaciones genéticas y de producto, con eventos transgénicos ya existentes, con los que se logra elevar los rendimientos y manejar el sistema. También se ahorra producto, se bajan los costos y se disminuye el impacto ambiental.

 

Lo económico es clave, recordó el técnico. En los últimos años el aumento de los costos para manejar a las malezas duras fue significativo, al punto de impactar en la decisión del arrendamiento de un campo.

 

Entonces, Pastor aprovechó la oportunidad para referirse a un combo que armó su compañía con el apoyo de la alemana Basf. Uno puso el híbrido AX 7822 CL-VT3Pro y el otro el herbicida On Duty Plus. Este híbrido, explicó, porta una genética completa que brinda, como característica diferencial, la resistencia a herbicidas de la familia de la imidazolinonas, el Clearfield (CL), además de resistencia a glifosato. Por su parte, el “On Duty” aporta residualidad a las aplicaciones y el “Plus” se refiere a la presencia de la molécula Kixor.

 

De esta manera, el técnico comentó que este híbrido de maíz está pensado para regiones con severos problemas de malezas, como son el norte de Córdoba y Santa Fe, el NOA y el NEA, ya que con una única genética se puede trabajar con tres modos de acción diferentes, de acuerdo a la problemática en el lote.

 

De esta forma, esta solución tecnológica permite la diversificación al manejo tradicional que se viene haciendo en la pre-siembra del maíz, basado en la aplicación de glifosato más 2,4D, atrazina y acetoclor y otro tratamiento postemergente con glifosato.

 

Otro de los temas importantes que actualmente queda opacado por la problemática de malezas son las plagas. Considerando que muchos híbridos de maíz de primera se siembran tardíos, la presión de ciertos insectos cobra especial relevancia porque aumenta en la medida que se retrasa la fecha de siembra.

 

Según Pastor, el nuevo material porta la resistencia a insectos lepidópteros, con buen control de cogollero, una de las plagas que aumenta su presión sobre el maíz con retraso de la siembra. Además, el VT Triple Pro trae un plus de rendimieto y buen perfil sanitario, cerró el especialista.