La altura de la napa podría limitar la siembra temprana de maíz

A pesar de las muy buenas expectativas comerciales que hay con el maíz, en el sudeste de Córdoba se proyecta una caída en la siembra de septiembre por la altura de la napa -casi a nivel de superficie- y el estado de los caminos rurales. Es que todavía se sufren las consecuencias de las intensas lluvias del otoño y del primer tramo del invierno, dice un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

“En el resto de la región, el incremento de maíz sigue muy marcado, en el orden del 30%. Se prefieren las fechas tempranas, manteniendo la proporción de siembras de diciembre”, aseguran los técnicos de la Bolsa rosarina.

En este contexto, se proyecta que la soja de primera retrocederá y la de segunda tomará impulso ante la mayor proporción de trigo que se espera cosechar a partir de diciembre.

En relación con la campaña sojera, como hay dudas sobre el poder germinativo y el vigor de las semillas que se cosecharon después de las lluvias (por el alto porcentaje de humedad que tenían los porotos al momento de almacenarlos), los productores están comprando nuevas semillas por anticipado para reservarlas.

Se compran por adelantado las semillas de soja porque hay dudas sobre el poder germinativo de los porotos que se cosecharon muy húmedos en el otoño.

Se compran por adelantado las semillas de soja porque hay dudas sobre el poder germinativo de los porotos que se cosecharon muy húmedos en el otoño.

Además, hay un faltante en las variedades de los ciclos más largos de soja, que fueron los más perjudicados por las lluvias de abril. “Estos son los más requeridos para lotes de menor productividad, sobre todo por su estabilidad de rendimientos , en vista de la probabilidad de que se instale el fenómeno de la Niña, que suele provocar lluvias inferiores a las normales durante la primavera y el verano”, concluye la Bolsa rosarina.