La Asociación Semilleros Argentinos lanzó su proyecto de reforma a la ley de semillas

La Asociación Semilleros Argentinos (ASA) presentó en la Cámara de Diputados de la Nación su propio proyecto para la modificación de la actual Ley de Semillas, en donde propone que la propiedad intelectual deberá ser abonada en la compra de semilla fiscalizada y el uso propio oneroso de la misma sin necesidad de autorización del obtentor.

“Presentamos este proyecto porque lo consideramos superador de la actual ley y sus conceptos principales surgieron de un amplio consenso de las entidades rurales gremiales, las entidades tecnológicas y el Estado”, sostuvo el gerente general de ASA, Alfredo Paseyro, luego de entregar el texto ayer en mesa de entradas del Congreso.

La entidad que núclea la industria semillera nacional y las empresas internacionales que operan en el país ya había deslizado críticas a los lineamientos principales que presentó el Gobierno nacional en agosto, que contemplaba el uso propio gratuito con límites del proyecto que aún no fue presentado en el Congreso nacional, al cual consideró “innecesario para el sector”, a la vez que sostuvo que “no va a traer inversiones ni creación de puestos de trabajo”.

La presentación del proyecto, que fue con copia al ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, al jefe de Gabinete de dicha cartera, Guillermo Bernaudo y al presidente del Instituto Nacional de Semillas (Inase), Raimundo Lavignolle, manifestó que tiene como finalidad “promover la competitividad de la agricultura”.

“La industria semillera busca participar y generar un diálogo inclusivo, pilar esencial en la necesaria búsqueda de consenso, que contemple los intereses de todos los cultivos, haciendo especial foco en aquellos más amenazados por la falta de un sistema de reconocimiento de la propiedad intelectual de la innovación en las semillas de trigo, las forrajeras, el maní, las hortalizas y legumbres”, indicaron en un comunicado de la asociación empresaria.

Paseyro consideró que se puede “duplicar la investigación y el empleo, así como las exportaciones en muy pocos años si logramos que el Congreso de la Nación apruebe este proyecto”, mientras que desde la entidad aseguraron que con el visto bueno a la modificación propuesta “la Argentina podrá ser el semillero tecnológico del mundo, y proyectar la creación de miles de puestos de empleos altamente calificados, inversiones millonarias y exportaciones a mercados de alto poder adquisitivo”.

De esta forma, ASA se sumó a los proyectos presentados por entidades agropecuarias como la Federación Agraria Argentina (FAA) y la Sociedad Rural Argentina (SRA), donde el uso propio gratuito era contemplado con ciertos límites.

“El desarrollo de la industria semillera impacta a todo el mapa productivo, impulsando investigaciones básicas en cultivos regionales y mejorando la investigación pública nacional y provincial. Este proyecto promueve la inversión y la creación de empleo en toda la cadena de la industria semillera generando un especial impacto en las empresas nacionales que desarrollan actividades como la multiplicación de semillas”, concluyó el comunicado.