Proyectan que la cosecha argentina crecerá un 20% esta campaña

Si el clima se comporta normal y no hay ningún acontecimiento climático extremo, al cumplir un año de su mandato el gobierno de Macri podrá tener la mayor cosecha de toda la historia Argentina. La consultora AgriPAC elaboró su primer análisis de oferta global, ingreso de divisas e ingreso por retenciones. Las proyecciones indican que se podrá llegar a un volumen de producción total de 127,6 millones de toneladas en comparación con los 105,4 millones de toneladas producidos en la campaña 2015/16. Es un crecimiento del 20% en la cosecha.

El maíz es la estrella de la temporada con un aumento en la superficie de siembra de 1,2 a 1,5 millones de hectáreas. La producción estimada de maíz podrá llegar al récord de 38,5 millones de toneladas y el saldo exportable proyectado podrá llegar a los 24 millones de toneladas. De esta forma la Argentina volverá a ocupar el segundo puesto como exportador mundial, desplazando a Brasil y la Ex Unión Soviética, y siempre liderado por Estados Unidos.

 

El trigo no pudo dar cumplimiento al fuerte aumento de superficie de siembra proyectado debido a problemas climáticos que impidieron los trabajos de siembra dentro de su época normal. La política agropecuaria del gobierno tuvo el acierto de haber escuchado los reclamos del sector en momentos previos a las elecciones, cuando la mayoría de los cultivos arrojaban márgenes negativos no solamente en regiones como el NEA y NOA sino también en el corazón de la Pampa Húmeda.

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El modelo agropecuario contó con el apoyo del mercado. Chicago consolidó aumentos de precios en el primer semestre del 2016 que se trasladaron a los precios en las pampas. En consecuencia, el productor pudo recomponer su capital operativo y logró una mayor liquidez que le permitió enfrentar las siembras de la cosecha nueva pensando en volver a las rotaciones, incluyendo el trigo y el maíz, para consolidar la sustentabilidad del sistema.

De ahí el fuerte aumento en la superficie de maíz, de trigo y de girasol que se proyectan para la campaña 2016/17, cultivos que estaban jaqueados por la fuerte baja sufrida en sus precios como consecuencia de la política anti-campo implementada por el gobierno anterior. Macri se dio cuenta que la Argentina siempre pudo superar las crisis económicas a partir y con la ayuda del sector agropecuario, uno de los pocos sectores exportadores que generan divisas (dólares) genuinas con respuesta inmediata si las reglas del juego son claras y sostenibles en el tiempo.

Las exportaciones globales de todo el sector agropecuario (incluyendo carnes, lácteos, frutas y otros) podrán llegar a superar los 89 millones de toneladas. Las exportaciones de los cincos grandes cultivos (soja, trigo, maíz, girasol y sorgo) llegaran a 83,4 millones de toneladas (versus 79,4 millones de la campaña anterior), equivalentes al 94 por ciento de las exportaciones totales del sector. El ingreso de divisas proyectado llega 27.200 millones de dólares, un aumento de 2.600 millones de dólares con respecto al ingreso esperado en la actual campaña 2016, de 24.600 millones.

El ingreso proyectado en concepto de retenciones en el 2017 (considerando la reducción adicional del 5 por ciento en el complejo de soja a partir de la próxima cosecha) es de 4.200 millones de dólares, una caída de 400 millones con respecto al ingreso esperado en el 2016, de 4.600 millones de dólares. La mayor producción y saldos exportables proyectados al 2017 compensan la caída en los precios y en forma parcial compensa la quita del 5 por ciento de las retenciones al complejo soja.