Si los perfiles ayudan, se viene una muy buena campaña 18/19 para el trigo argentino

En la previa de la campaña triguera 2018/19, los analistas destacan que el escenario internacional será propicio para la producción de este cereal, que de acuerdo a estadísticas oficiales cerró la presente campaña sobre las 18 millones de toneladas, y pudo salir indemne de los efectos adversos del clima.

Entre diciembre 2017 y febrero 2018 se exportaron seis millones de toneladas de trigo, más de la mitad del saldo exportable.

“Es la primera vez después de seis años que los stocks globales de trigo bajan, porque va a implicar una mayor firmeza en los precios”, sostuvo Leandro Pierbattisti, asesor de la Federación de Acopiadores. Aunque faltan tres meses para que empiece a definirse la cosecha en el hemisferio norte, el especialista pronosticó que  “hoy ya se están previendo caídas de stocks para el año próximo, algo que no se daba desde la campaña 2012/2013”.

Esta situación se reflejará en una mayor firmeza de precios, con un precio que en estos días ronda los 190 dólares la tonelada. Como dato a tener en cuenta, hace un año esta cotización alcanzaba los 160 dólares.

En el plano local, el asesor remarcó el buen ritmo al que se desarrollan las exportaciones del cereal. Entre los meses de diciembre del año pasado y febrero 2018 se comercializaron 6 millones de toneladas, una cifra que supera con holgura el 50 del saldo exportable.

En este escenario, las primeras proyecciones para la siembra de trigo son alentadoras. “La intención de siembra para este año es muy firme y supone que el área seguirá incrementándose en la medida en que se recuperen los aportes hídricos”, reconoció.

En este punto, Pierbattisti estimó que habrá que seguir de cerca distintas variables económicas en Estados Unidos, que podrían tener un impacto en el valor de los commodities. “A su vez,  las disputas comerciales entre China y EEUU, pese a que muchos digan que no pasará a mayores, pone muy nerviosos a los inversores”, advirtió.

Por su parte, Rusia es un competidor de peso, con un saldo exportable de trigo que para 2017/18 podría alcanzar las 40 millones de toneladas. Con un cereal de calidad, los rusos han quitado parte del mercado a los norteamericanos, y sus efectos pueden alcanzar a nuestro país. “Podemos perder presencia, principalmente en destinos latinoamericanos en los cuales, debido a una proximidad geográfica y cultural, tenemos todo para mantenernos”, estimó.

Como estrategia para enfrentar este panorama, el especialista destacó que se debe hacer énfasis en desarrollar tareas de promoción en el plano internacional, que podría articularse de manera eficiente a través de un instituto de promoción, como en la mayoría de los grandes países exportadores.