La producción aviar crece en consumo pero atraviesa “la tormenta perfecta”

La suma del consumo de carne de pollo y de huevos convierten a la producción avícola en la proteína animal más consumida en nuestro país con 63 kilos por habitante por año, compuesto por 45,8 kilos de pollo y 17,2 kilos de huevos (274 unidades).

Así presentaron el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (Cepa) y la Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia) las cifras que hablan del gran posicionamiento que logró el sector en el mercado interno, aunque luego se remarcaron los problemas que frenan la actividad.

La situación fue planteada durante la celebración del Día Nacional de la Avicultura Argentina a la cual asistieron el secretario de Agricultura, Ricardo Negri; subsecretarios, senadores, diputados; funcionarios y autoridades de entidades oficiales y privadas, y numerosa cantidad de empresarios del sector, entre otros.

El presidente del Cepa, Roberto Domenech, planteó que los productos avícolas llegan “a todo el país y todos los niveles sociales por su calidad, su confiabilidad y la accesibilidad de su precio” y que “desde hace 13 años no exportamos saldos, sino que producimos para exportar”.

En tanto alertó que tanto de la producción de carne aviar como de huevos está “en medio de lo que se denomina La Tormenta Perfecta”, tras lo cual enumeró las siguientes situaciones:
• Mercado con sobre oferta.
• Aumento de oferta de carne de cerdo y bovina.
• Crecimiento de la producción.
• Expectativa de falta de crecimiento de la demanda.
• Alto stock de cajas congeladas en pollos y un excedente de 30 huevos/h/año como un atraso constante de stock en granja.
• Horizonte del valor del dólar.
• Costos altos y que crecen en dólares, mas de un 20% en el último año.
• Falta de crecimiento en el desarrollo de exportadores.
• Aumento del proteccionismo en el mundo.

“No aceptar que esta situación y este horizonte transitoriamente obligan a un replanteo a la baja de la producción es negar la realidad y asumir un costo imprevisible en la salud económica de las empresas”, dijo Domenech.

Agregó “si queremos ser el supermercado del mundo estas producciones no pueden seguir esperando. Es tiempo de impulsar una política de carnes que nos posicione en el mundo.Tenemos el proyecto, necesitamos las palancas para llevarlo adelante…y solo podemos hacerlo juntos.”

Finalmente, pronunció un reconocimiento “a las entidades públicas y privadas que forman parte de la cadena productiva”, al “esfuerzo hecho por todos desde el gobierno”, haciéndolo juntos dialogando, conociendo la problemática, intercambiando ideas y propuestas que ayuden construir una sinergia positiva para superar la coyuntura.