Alquilar… y no morir en el intento

Agropecuaria Sur es una empresa familiar diversificada, que trabaja exclusivamente sobre campo arrendado, con base en Entre Ríos. Éste fue en su momento el camino elegido para agrandar el negocio, una senda que conoció distintas instancias de rentabilidad. “Los números no volverán a ser lo que fueron -puntualiza Ángel Veronessi-. Antes con 1.700-1.800 kg de soja se cubrían los costos, hoy se necesitan 2.400. Claramente ya no se puede alquilar cualquier campo para hacer agricultura; se requieren ambientes con un potencial medianamente razonable. Por eso tratamos de manejarnos con establecimientos que sabemos cuál es el manejo han tenido”.

Veronessi recuerda que en los años de bonanza las cosas tampoco eran simples. “Venía cualquiera y armaba un pool, alquilaba en la zona y competía con todos nosotros. Hoy por hoy la actividad no es para inexpertos y además los dueños de los campos analizan a quien arrendarle“.

Nuestro entrevistado cree que los alquileres están buscando un nuevo equilibrio. “El riesgo compartido me parece lo más justo, es decir, que en las buenas épocas el dueño pueda ganar más y que en las malas no seamos nosotros quienes nos quedamos con toda la pérdida. Hace muchos años el acuerdo era a porcentaje, después con la explosión de siembra pasamos a quintales fijos y en los últimos tiempos algunos volvimos a porcentaje o rindes mínimos con algunas tablas“.