Arrendamientos agropecuarios, estables o con moderadas subas

Según la Cámara de Inmobiliarias Rurales, hay demanda firme de campos tanto para agricultura como ganadería. Afirman que el sector sufre una baja actividad pero son optimistas para el futuro.

Con la siembra de granos finos ya prácticamente finalizada, los productores agropecuarios argentinos ya comienzan a pensar en lo que será la implantación de los cultivos estivales. Y, en ese marco, un aspecto fundamental que comienza a negociarse es el precio de los arrendamientos.

Según la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (Cair), la demanda de campos para alquiler está firme y los valores estables y con tendencia a subir, pero de manera moderada.

“En lo referente a los arrendamientos, podemos manifestar que la búsqueda de campos agrícolas en aquellas zonas que no han sido afectadas por las inclemencias climáticas, es firme y los valores tienden a mantenerse o con una tendencia a moderadas alzas en las áreas que han tenido rindes excepcionales”, señaló Cair en un reporte en el que analiza la situación del mercado al primer semestre.

Y añadió: “En cuanto a los campos ganaderos, también hay una demanda sostenida con valores que se mantienen estables en general”.

Pocas operaciones

En cuanto al mercado de compra-venta de campos, Cair asegura que “continúa con un desarrollo caracterizado por una baja actividad; las escasas operaciones que se registran, son de montos, en general, de valores inferiores a lo que suele ser el promedio de lo habitual en el mercado y no se observa un interés sostenido de la demanda”.

Según la entidad, “las áreas más buscadas siguen siendo las mejores zonas agrícolas, donde los valores se mantienen firmes y resulta difícil encontrar alternativas para los potenciales inversores. En el resto de las distintas regiones del país, las operaciones son más infrecuentes aún”

En términos macroeconómicos, Cair sostiene que el repunte aún no tan firme de la actividad económica, la lenta baja de la inflación y el tipo de cambio frenado, más una alta presión impositiva, son factores que perjudican al sector.

“El proceso de sinceramiento fiscal ha marcado claramente el final del semestre anterior y la primer parte del presente, quitando el foco de potenciales inversores en la posibilidad de considerar nuestro mercado como una alternativa. Las expectativas en que dicho proceso podría volcarse en parte a la regeneración de nuestra actividad, se ha visto frustrada hasta el momento”, resume la Cámara.

Elecciones y tasas

En tanto, Cair afirma también que “la creciente politización que se percibe a diario como consecuencia de la cercanía del proceso eleccionario de mitad de término en el mes de Octubre, no hace más que incrementar una sensación de incertidumbre ya preexistente”.

Por otro lado, la entidad subraya que “un factor que sin lugar a dudas ha perjudicado en forma clara el desenvolvimiento de nuestra actividad ha sido el mercado financiero con sus altas rentas, medida en dólares estadounidenses, demasiado tentador para ‘distraer’ a los inversores en una actividad cuya renta es baja, su liquidez es relativa a baja y su riesgo está siempre presente”.

También reconoce que Cair que el contexto internacional de súper cosechas, que presionan a los precios de los granos a la baja, es otro viento en contra para la actividad; y subraya que la baja rentabilidad en zonas alejadas al puerto también dificulta el interés de inversores en tierras en esas regiones.

Tierras y Humedales

Otro punto conflictivo, según Caira, es “la traba que significa para nuestra actividad la vigencia de la Ley de Tierras (26.737), a pesar de algunas modificaciones y adecuaciones que se han implementado en este semestre, las cuales no han mostrado ninguna modificación en cuanto a un eventual aumento de inversiones extranjeras en tierras”.

“Por su parte, está siendo debatido en el Congreso, una polémica Ley de Humedales, la cual, puede llegar a afectar seriamente el mercado, si no contemplase aspectos productivos a la vez que los ambientales”.

Optimismo futuro

De cualquiera manera, la Cámara que nuclea a las inmobiliarias rurales de todo el país no deja de tener una mirada favorable para lo que viene.

“D la encuesta que mensualmente realiza nuestra cámara (Índice Incair), se registra una muy moderada, pero persistente tendencia positiva en lo referente a un incremento de la actividad: básicamente mayor cantidad de consultas, mayor cantidad de visitas a los campos con potenciales clientes, una mayor incorporación de ofertas en las carteras de los colegas, etc”, señala la entidad.

Y concluye: “Si bien todas las dificultades señaladas existen, y la actividad presenta aristas multifacéticas, existe un consenso general entre los asociados a nuestra Cámara acerca de que la tendencia del movimiento del mercado seguirá con un lento pero continuo crecimiento en el segundo semestre del corriente año”.

Fuente: La Voz