Forte: “El cuello de botella en la ganadería, no está en la producción”

El presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), Ulises “Chito” Forte,  llamó a un sinceramiento de la cadena “anarquizada” de ganados y carnes e instó a “romper los esquemas”. El directivo cuestionó que se señale a la producción como el principal sector donde se debe mejorar la eficiencia y no se haga foco en los demás eslabones. Si bien reconoció que hay cosas que mejorar tranqueras adentro, aseguró que “el cuello de botella está en otro lado”.

Entre otros puntos, el presidente del IPCVA consideró que Argentina debe ir a una distribución por cortes, una nueva tipificación, recuperar el estándar sanitario y lograr una trazabilidad creíble. “Nosotros tenemos mucho que hacer hacia adentro para ayudar a ingresar nuestra producción a esos mercados que necesitan carne, dijo Forte.

“La distribución por cortes es necesaria pero tiene que venir acompañada de una nueva tipificación y una recuperación de estándares sanitarios. Y a eso hay que ayudarlo porque si lo hacemos por un simple decretazo y nada más, muchísimas pymes frigoríficas desaparecerían ya que la inversión que tienen que hacer para pasar de ciclo 1 a incorporar el ciclo 2, es muy fuerte. Entonces, si en manos del mercado quedan cuatro, y a ese mercado le aparece un incentivo fiscal financiero, quedarían dos. Por eso es que el IPCVA ha contratado a un prestigioso estudio de Buenos Aires para  que elabore una propuesta técnica sobre reforma fiscal e impositiva para toda la cadena”, agregó.

Además, Forte señaló que se debe mejorar la productividad. “Hay que terminar con el ternericidio, es una locura estar matando un animal de 300 kilos cuando tiene un potencial mucho mayor. Nosotros estamos sacando un animal con 350 kg del feedlot, mientras Australia y Nueva Zelanda lo están ingresando al feed lot con 380 kg y lo sacan con 500 kg”, contó.

En cuanto al consumo de animales jóvenes, indicó: “Tenemos que hacerle entender al consumidor que consumir un animal de 400 o 420 kilos -que es lo que comíamos hace diez años atrás- es mejor. Está comprobado que el novillito especial es tan tierno y mucho más sabroso que el ternerito de 300 kilos”.

También opinó que es necesario elevar los índices de preñez y desarrollar un plan sanitario.

No obstante, fustigó el dedo acusador dirigido hacia los productores ganaderos. “Siempre se apunta al lado de la producción pero también hay que mirar a los otros eslabones de la cadena porque parece que cuando llega a los frigoríficos está todo perfecto. Hay que romper mucho el esquema, la cadena es muy anarquizada y hay demasiados actores. No estoy planteando concentración, estoy planteando sinceramiento de la cadena. Están los consignatarios, revoleadores, transportistas, hijos de transportistas, frigoríficos, hijos de frigoríficos, graseros, matambreros, lomeros, etc., y así cuando te querés acordar, yo vendí a 50 y vos pagaste 150. Entonces eso hay que sincerarlo”, expresó Forte.

En cuanto a los índices de destete, el directivo relativizó la idea instalada de que sean bajos. “Estar en un 70 a 80% de destete en un campo abierto de la Cuenca del Salado es ser muy ineficiente, ahora, en un campo en el medio del monte, donde es imposible entrar a recorrerlo a caballo, donde  hay pumas y jabalíes, sacar un 50% es una eficiencia tremenda. Y si nos vamos a los campos comuneros en el medio de la montaña de Catamarca, llegar a 40% es bárbaro”, comparó.

“Hay que tener en cuenta que al haber un corrimiento de la ganadería de cría hacia las zonas más difíciles, sin dudas, atenta contra los promedios. Yo te puedo garantizar que acá en Bolívar, Pehuajó, Saladillo, andan en 80% a 90% de destete”, afirmó el presidente del IPCVA.

Forte, condenó el señalamiento constante a los productores. “Es la mejor excusa para no corregir sus propios errores, echarle la culpa al otro. Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los culpables”, recriminó. “Es cierto que hay que mejorar pero el cuello de botella está en otro lado”, apuntó.