Se redujo la faena bovina en septiembre a menos de 1 millón de cabezas

 

La faena de bovinos en septiembre fue de 950.000 cabezas, un 7,8% inferior al registro de agosto, y con respecto al mismo mes del año anterior, la reducción es aún más significativa, siendo un 13% menor.

El nivel de actividad de las plantas faenadoras registró una baja, afectado por la reducción de la oferta ganadera, el paro de diez días decretado por los trabajadores de ATE SENASA y las dificultades que enfrenta el negocio en general.

En línea con ello, el Presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, Mario Ravettino, expresó que “en los últimos días varias de las empresas miembro del consorcio han tenido que hacer paradas de planta, e incluso ya vienen hace más de un mes reduciendo la cantidad de días de faena a la semana debido a la profunda crisis que está atravesando la industria frigorífica exportadora, fruto del elevado nivel de informalidad que hay en la cadena, y a la baja competitividad con respecto a los países de la región”. En la fecha se ha registrado además una nueva baja del precio del cuero, principal subproducto de la industria frigorífica.

Período enero-septiembre

Entre enero y septiembre, la faena fue de casi 9 millones de vacunos, encontrándose un 8% por debajo del acumulado en igual lapso de 2015, siendo uno de los tres registros más bajos de los últimos quince años.

La  producción de carnes bovinas sumó 1,9 millones de toneladas peso res, 5,7% menor a la acumulada en los primeros nueve meses de 2015.

Esta reducción se ha visto reflejada en el mercado local. En septiembre, el consumo aparente de carnes bovinas habría oscilado en los 55 kg/habitante año. En los primeros nueve meses, se ha verificado una disminución equivalente a 5 kg/habitante año, al contrastarlo con 2015.

Este mes, la faena de hembras retrocedió (41,5%), después de haber aumentado en el período anterior. Al respecto, Ravettino agregó que “en lo que va del año, la contribución de hembras ha decrecido un 10%, con especial énfasis en las vaquillonas y terneras, lo que daría indicios de un proceso de retención de vientres, indispensable para revertir la crítica escasez de nuestra oferta, aunque todavía muy leve”.