Alivio en Buenos Aires: las últimas lluvias reactivaron la siembra de maíz y soja

En el transcurso de 2017, la producción agropecuaria bonaerense sufrió de lleno los vaivenes del clima. En primer lugar, el exceso de lluvias impactó de lleno en los cultivos de invierno, sobre todo en el trigo, que vio reducida su superficie en unas 300.000 hectáreas, de acuerdo a estimaciones públicas y privadas. La ganadería también atravesó sus problemas, sobre todo los tambos.

En el sureste de Buenos Aires se registraron lluvias de hasta 80 milímetros

El inicio de la siembra gruesa también fue complejo, con sembradoras y tractores que padecieron la falta de piso, aunque con perfiles bien cargados de humedad. Sobre el filo del verano, y con una ventana de siembra para maíz y soja que finaliza los primeros días de enero, la implantación estaba retrasada, pero por falta de lluvias.

Las precipitaciones del pasado fin de semana trajeron algo de alivio, y sobre todo reactivaron la siembra en la zona núcleo. De acuerdo al último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el avance de siembra en soja alcanzaba el 63,5% de las 18,1 millones de hectáreas proyectadas, mientras que en maíz era un 45,3% sobre 5,4 millones de hectáreas. La misma entidad destacaba que sobre 9 millones de hectáreas con demoras en la siembra, unas 4 millones de hectáreas pertenecen a la zona núcleo.

Frente a este panorama, las últimas lluvias permitieron retomar las labores de siembra en el sur santafesino, norte de Buenos Aires, este de Córdoba y sur de Entre Ríos. Los buenos registros hídricos, que en varias localidades superaron los 30 milímetros, movilizaron sembradores en estos ambientes productivos.

Si bien las lluvias no cubrieron la totalidad de las zonas afectadas por la falta de agua, los pronósticos indican precipitaciones en los próximos días, por lo que esta reactivación en la siembra de soja y maíz continuaría con pulso firme.  La Bolsa de Comercio de Rosario también se hizo eco de esta situación, y destacó que “un 40% de la zona núcleo recibió más de 30 milímetros de agua. Por fuera de la zona núcleo, los rosarinos destacaron lluvias de hasta 80 milímetros en el sureste de Buenos Aires.