‘En cuatro años, los autos van a funcionar con alconafta y etanol’

 “Hacia 2020 queremos llegar a tener disponible el doble surtidor, uno de alconafta y el otro de bioetanol puro”, aseguró el secretario de Agregado de Valor del Ministerio de Agroindustria de la Argentina, Néstor Roulet, sobre las perspectivas de que el país llegue a implementar el uso de los motores “flex”, que permiten a los vehículos funcionar con bioetanol a 100% o con porcentajes indistintos de nafta o biocombustible.

La medida habilitará la venta al público de bioetanol y así se incrementará el mercado de biocombustible, dando vida y perspectivas a las empresas productoras; un modelo implementado hace tres décadas en Brasil.

En el diario especializado y cooperativo cordobés Comercio y Justicia, en el marco del Simposio de Bioeconomía Argentina Región Centro Pampeana que se desarrolló la semana pasada en esta ciudad, Roulet dijo que “hoy estamos trabajando para mezclar la nafta al 12% con etanol deshidratado”.

“Hay una posibilidad -que es la que desarrolló Brasil y que después de más de 10 años está más que comprobada- que es la de utilizar directamente el alcohol hidratado al 96%. Eso requiere una regulación especial de los motores y una normativa determinada, como la que tiene Brasil. Nosotros tenemos normas europeas, tendríamos que cambiarlas y a partir de ahí podríamos poner en vigencia el doble surtidor, es decir, no sólo ofrecer alconafta, sino también el alcohol puro, con lo cual una planta de etanol -como, por ejemplo, la de Villa María- podría proveer directamente de etanol los surtidores”, agregó.

Biodiésel

En tanto, para dar vida a las empresas productoras de biodiésel en Argentina, Roulet adelantó que solicitaron a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) 50 de participación para abastecer los motores estacionarios delivery (usinas delivery), que son los que se utilizan para cuando hay faltantes.

“Si logramos eso, estaríamos sumando entre 500 y 600 mil toneladas más de biodiésel, más lo que utiliza el mercado interno que es alrededor de un millón, más lo que se exporta, principalmente a EE.UU., que es alrededor de 1,2 millón, más lo que se podría exportar a la Unión Europea, que dicen que nos va a llevar entre siete u ocho meses, pero a lo mejor dentro de un año podremos decir que la capacidad instalada estará en pleno uso y no ociosa, como ahora”, explicó.