La Mesa de Carnes argentina preocupada por la demora en el ingreso al mercado norteamericano

En los últimos dos años, la industria frigorífica argentina recupera de manera paulatina espacios en en exterior, y escala posiciones entre los proveedores internacionales de carne bovina. Pero en este camino aparece un escollo en apariencia insalvable: el mercado norteamericano.

Pese a las prolongadas negociaciones que Argentina entabla con Estados Unidos, la realidad es que la carne bovina no ingresa a ese exigente mercado.

Pese a las prolongadas negociaciones que Argentina entabla con Estados Unidos, la realidad es que la carne bovina no ingresa. En el último año, los norteamericanos acentúan sus políticas proteccionistas y así por un lado bloquearon el ingreso del biodiesel argentino, a regañadientes compran limones y aseguraron el ingreso de su carne de cerdo a nuestro país.

Desde la Cámara de Industria y Comercio de Carnes (CICCRA) tomaron nota de esta situación. En ocasión de la llegada a Buenos Aires y la visita a la Exposición Rural del secretario de Agricultura de Estados Unidos, Sonny Perdue, en el marco del G6, los integrantes de la Mesa de Carnes le enviaron una carta manifestando su preocupación en la demora del ingreso de carne vacuna a ese país.

Este espacio comprende a las carnes bovinas, aviar, porcina, y ovina a través de 28 cámaras que agrupan a diferentes eslabones de la cadena de valor. La mesa sectorial expresó al funcionario norteamericano “su profundo desconcierto y preocupación por la larga e injustificada demora en habilitar el ingreso de la carne vacuna argentina a los Estados Unidos”.

Los integrantes de la mesa detallaron situaciones que avalan el ingreso de la carne vacuna a ese mercado. En primer lugar, remarcaron que Argentina tuvo un fallo favorable en el panel presentado ante la Organización Mundial de Comercio, entidad reconocida por el gobierno de los Estados Unidos.

 A ese punto, se suma la autorización para el ingreso de carne porcina proveniente de ese país. “Atendiendo al principio de reciprocidad comercial, no tenemos reparo, en abrir nuestro mercado al ingreso de carne vacuna norteamericana”, sostuvieron.

En este sentido, añadieron que “estos hechos, sumados al trabajo realizado por el SENASA junto a autoridades sanitarias de su país, avalan nuestro pedido de autorización efectiva para poder exportar nuestras carnes y material genético a su país”.