La Provincia, las inundaciones y los canales clandestinos: qué hizo y qué hará la gestión Vidal

En el gobierno provincial reconocen que esos canales son un problema, pero destacan que solo “en parte” tienen que ver con las inundaciones. Incluso ni siquiera los catalogan como “clandestinos” y apuntan todos los cañones a las gestiones anteriores, especialmente a las de Daniel Scioli y Felipe Solá.

“Fueron doce años de ausencia total del estado y esos canales simplemente fueron la salida que encontraron los productores para sacar el agua de sus tierras”, afirma un funcionario del ministerio de Infraestructura, y agrega que “a veces al campo no le quedó otra que hacer su propia obra”.

De todos modos, tal como se dijo que se reconoce en Provincia, los canales fueron un problema. Y el tiempo pasado tiene que ver con que, según aseguran, el asunto estaría controlado. Por caso, se sabe a ciencia cierta donde estuvieron los canales que ya no están y donde están los que subsisten.

“Al comenzar las obras en cada una de la cuencas se logró adaptar a muchos de esos canales considerados clandestinos”, afirman el funcionario de Vidal y añade que “en ciertos casos sirvieron como complemento” o incluso la misma obra fue modificada para que ese canal sirva como complemento.

En el mismo sentido, y en referencia a los canales que era imposible se tornen útiles para la región en cuestión, los mismos fueron tapados; comentan desde la administración provincial y ponen como ejemplo varios casos de la Cuarta sección, especialmente de la localidad de Trenque Lauquen.

Consultado por los nuevos canales que ciertos productores no conformes con las obras puedan llegar a realizar, la respuesta fue contundente: ya recibimos varias denuncias y lo que se hizo de manera inmediata fue secuestrar las máquinas que se estaban utilizando y fueron tapados si se consideró necesario.

Otra vez los doce años de gobierno kirchnerista sobrevuelan la charla, y sobre todo esa idea de que a los ruralistas “no les quedaba otra” que construir un canal para sacarse el agua de encima. “Buscamos que haya un equilibrio y sobre todo una buena relación entre el campo y la Provincia”, manifiesta la fuente consultada.

En cuanto a ese vínculo ameno que se persigue tanto desde el ministerio de Agroindustria que conduce Leonardo Sarquís como el de infraestructura que lidera Roberto Gigante, se hace hincapié en la figura de los Comité de Cuenca y en la participación en los mismos de las asociaciones rurales, los municipios y la Provincia.

Vale destacar que las fuentes consultadas restaron importancia a la sancionada Ley que busca atender las consecuencias de la realización de canales clandestinos y permite que el productor damnificado denuncie la obra en cualquier juzgado y obtenga así la orden rápida de taponamiento.

La Ley presentada por el senador Patricio García, del Bloque Peronista, modificó el artículo 166 ter del Código de Aguas (Ley 12.257 y modificatorias), “a los efectos de permitir, prevenir o atender de manera urgente a las consecuencias de la realización de obras no autorizadas que modifiquen en forma artificial el regular y natural escurrimiento de las aguas”.

“Más allá de la ley lo importante es que se genere un equilibrio, que se haya entendido que muchos de esos canales fueron la única salida que se tuvo en ese momento y que ahora no van a ser necesarios porque las obras están y estarán más allá de que Cambiemos no gane en 2019”, completó el funcionario.