Abarca solicita se prohiba la Fumigación a 1000 metros de la Planta Urbana

El presidente del bloque FPV-PJ de Diputados, Walter Abarca, solicitó en el día de ayer la reproducción de un proyecto de Ley presentado el año pasado, por el que quedarían prohibidas las pulverizaciones de agro tóxicos, y se regularía la aplicación terrestre de los mismos.

El proyecto que presentó Abarca dice expresamente “Prohíbanse la aplicación terrestre, dentro de un radio de mil (1.000) metros a partir del limite de las plantas urbanas y peri urbanas en todo el territorio provincial de plaguicidas, agro tóxicos o biocida químicos o biológicos, con destino al uso agropecuario en el control de insectos, ácaros, hongos o plantas silvestres, de interés agrícola y/o forestal, cualquiera sea el producto activo o formulado así como su dosis.” Asimismo, establece que se prohíba en todo el territorio de la Provincia de Buenos Aires también las pulverizaciones aéreas, salvo excepciones en las que no se tenga acceso a los cultivos por vía terrestre.

En la actualidad el modelo productivo agrario, sustentado en la reproducción agro-industrial de granos de generación biotecnógica o transgénicos u organismos genéticamente manipulados (OGM), conlleva la utilización de enormes cantidades de plaguicidas (herbicidas, insecticidas, fungicidas, etc.). En la provincia de Buenos Aires el 80% de la superficie de hectáreas agrícolas se destina para la soja.

Un extenso informe elaborado por el Grupo de Reflexión Rural sobre el uso de plaguicidas en las principales provincias sojeras censando a más de 600 localidades, determino que: “en la provincia de Buenos Aires se han verificado casos de cáncer y malformaciones en las localidades de Lobería, Saladillo, Alberti, Chacabuco, etc., los aviones fumigadores vacían sus tanques sobre lagunas y arroyos cercanos a estas ciudades, provocando mortandad de peces y otro gran número de malformaciones y enfermedades que imposibilitan su consumo”.

Es imperioso reconocer el aumento de las tasas de canceres y malformaciones, y también una llamativamente excesiva aparición de malformaciones congénitas de recién nacidos, abortos espontáneos y trastornos de fertilidad, en las zonas mencionadas.

Por lo antes mencionado, el proyecto en sus fundamentos explicita: “Las fumigaciones realizadas por medio de aviones o helicópteros producen una “deriva” de los venenos que se esparcen de manera incontrolable. Asimismo, las fumigaciones terrestres deben alejarse de las plantas urbanas de pueblos y ciudades, ya que si bien su “deriva” es menor, esta alcanza el interior de los barrios colindantes con los sembradíos. Por lo tanto es esencial que exista una zona de retiro no menor de a 1000 metros entre los cultivos que se pueden fumigar, respetando las normativas específicas, y el límite externo de las plantas urbanas de pueblos y ciudades.”